top of page

Lectura de

Djuna Barnes

Nueva York, Estados Unidos, 1892 - 1982

El bosque de la noche

Ojos bien abiertos

Biografía

Barnes nació en Cornwall-on-Hudson (Estado de Nueva York) en 1892, año en el que un todavía exitoso Wilde estrenaba en Londres El abanico de Lady Windermere. A los 20 años se muda a la ciudad de Nueva York con su madre y tres de sus hermanos y asiste durante una breve temporada al prestigioso Instituto Pratt de Brooklyn, donde estudia arte y literatura. Como sustento económico de su familia pronto se ve obligada a buscarse la vida como periodista en el Brooklyn Daily Eagle, un periódico amarillista de la época. En poco tiempo, se hace un nombre entre la bohemia de Greenwich Village y publica ficción y poesía.
En 1921 Barnes se traslada a París, capital mundial de la vanguardia artística y literaria y refugio de la "generación perdida" estadounidense // En El País.

La escritora famosa más desconocida del mundo

La caída de Djuna Barnes a mediados de los años treinta, adicta al alcohol y con fuertes tendencias depresivas, resultaba casi inevitable. Tres años después de publicar El bosque de la noche, la escritora intentó suicidarse en un hotel de Londres. Un hecho trágico que llevó a su amiga Peggy, quien todavía se encargaba de sostenerla económicamente, a decidir que había llegado el momento de que regresase a Nueva York. Y una vez allí, Barnes comenzó a sobrevivir como pudo. Primero, y durante tan solo unos meses, compartió una habitación con su madre, hasta que en marzo de 1940 fue ingresada en una clínica de desintoxicación. Cuando salió, poco tiempo después, pasó una breve temporada en el rancho de Emily Coleman en Arizona, hasta que por fin se instaló definitivamente en un pequeño apartamento en Patchin Place, un callejón de Greenwich Village, Manhattan // Por Manuel De Lorenzo en Jot Down.

No hay contenido

No hay contenido

No hay contenido

No hay contenido

Comienza a leer...

El bosque de la noche

No hay contenido

No hay contenido

Portada La Antártica empieza aquí.jpeg

Siempre estaba comprando nuevos libros, más rápido, lo reconozco, de lo que mi capacidad de lectura me permitía leerlos. Pero mientras estuviera rodeado de ellos, eran garantes de una vida más amplia, mucho más preciosa y necesaria de la que me veía obligado a llevar cada día. Si era imposible mantener siempre esa vida superior, por lo menos podía tener sus signos al alcance de la mano"

Saul Below

El hombre en suspenso

bottom of page